Histamina alimentos prohibidos

Actualizado en diciembre 2022

Histamina: Los alimentos prohibidos para personas sensibles

La histamina es una molécula presente en muchos alimentos y es producida naturalmente en nuestro cuerpo.

Ensalada garbanzos y espinacas

Sin embargo, algunas personas pueden ser sensibles a alimenyos histamina y experimentar reacciones desagradables después de consumir alimentos ricos en esta sustancia.

Síntomas de la intolerancia a la histamina

Los síntomas comunes de la intolerancia a la histamina incluyen:


  • Enrojecimiento de la piel

  • Picazón y urticaria

  • Dolor de cabeza

  • Mareo y náuseas

  • prohibdos
  • Dificultad para respirar

Si experimentas estos síntomas después de consumir ciertos alimentos, es posible que seas sensible a la histamina.

Alimentos ricos en histamina

Los alimentos que contienen altos niveles de histamina incluyen:


  • Pescados y mariscos

  • Carnes procesadas, como salami, jamón y tocino

  • Quesos curados

  • Vino tinto

  • Cerveza y otras bebidas alcohólicas fermentadas

  • prohibdios
  • Chocolate y otros productos cacaotados

Si eres sensible a la histamina, es importante que evites o reduces el consumo de estos alimentos para prevenir síntomas desagradables.

Otros factores que pueden aumentar la histamina

Además de los alimentos ricos en histamina, existen otros factores que pueden aumentar los niveles de histamina en el cuerpo, incluyendo:


  • Mantener los alimentos durante mucho tiempo a temperatura ambiente

  • Fumar tabaco

  • Tomar ciertos medicamentos, como antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)

  • Realizar ejercicios intensos

Al evitar los alimentos ricos en histamina y otros factores que pueden aumentar los niveles de histamina, las personas sensibles a esta molécula pueden reducir el riesgo de síntomas desagradables.

Si estás experimentando síntomas de intolerancia a la histamina, es recomendable que consultes con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

Mi nombre es Isabel, tengo 45 años y desde que comencé con la dieta cetogénica he notado una gran mejora en mi salud. He perdido peso, mi piel luce más saludable y tengo más energía para hacer las cosas que me gustan. Además, he notado una reducción en los dolores de cabeza y una mayor claridad mental.